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Bahía Blanca
8000 Argentina
Entre 1857 y 1906 emigraron de la península 1.892.721 italianos, en lo que fue un verdadero éxodo de proporciones bíblicas en busca de Argentina: “la tierra prometida”. Este proceso tan vital tuvo como protagonistas a dos naciones: una milenaria; Italia y otra muy joven; Argentina. Ambas se asistieron y en forma simultánea vivieron hechos que definieron sus propias identidades nacionales. Compartieron héroes, pensadores e ilusiones. Fueron fieles aliadas a pesar de los 11.000 kilómetros que las separan. Sólo de esta manera se entenderá por qué los lazos que las unen, superan lo meramente protocolar para trascender a lo fraterno.
En este contexto global, el arribo en 1856 de la Legión Agrícola Militar Italiana a un punto tan distante como la bahía Blanca, significó un hecho extraordinario y de un impacto tan notable que dejó rasgos indelebles. Desde la llegada de estos guerreros agricultores, hasta nuestros días, Bahía Blanca es un verdadero bastión de la Italianidad, no sólo regional, sino nacional.
No hay otra ciudad en el país que haya sido influenciada de manera tan determinante por los Italianos. Es que cuando llegaron aquí los legionarios, no había otra cosa que el coraje épico con que los soldados y pocos civiles de la guarnición se habían aferrado a sostener el establecimiento. La palabra civilización parecía una utopía de una obra clásica. Romper con ese paradigma fue su hazaña más notable. Nombres italianos como los de Olivieri, Ciarlone, Cerri, Caronti, solo por nombrar algunos, forman parte de la galería de héroes de nuestra ciudad.
No es casualidad que los italianos sean, en Bahía Blanca, los primeros en tantas cosas: los primeros en cultivar trigo, los primeros Curas castrenses, los pioneros de la navegación en la ría y los que trajeron la primera imprenta.
“Los gringos” hicieron los primeros ladrillos cocidos, el primer molino harinero, el primer observatorio astronómico, la primera novela, así como también fueron innovadores en la planificación de obras fundamentales en el desarrollo de la ciudad y la región.
El primer periódico que dio testimonio de la crónica bahiense fue La Legione Agricola. Si bien se imprimía en Buenos Aires, era de redacción y distribución local. Esta publicación periodística quincenal de la legión, fue el primer órgano de difusión en lengua italiana en la historia de la República Argentina.
Por el increíble sentido de pertenencia con que se aferraron a este “pago” (un 52% del total de la población con descendencia), por las luminosas huellas épicas y culturales que son orgullo de la ciudad, por el protagonismo que hoy sigue teniendo la colectividad Italiana que con un sinnúmero de asociaciones Itálicas y, por la pasión republicana con que los Legionarios se entregaron a la utopía cumplida de convertir a Bahía Blanca en una ciudad que merece ser llamada Capital Argentina de la Italianidad.
César Puliafito
